Desde el Puente

Nos sentimos bombardeados de imágenes que nos atraen a ver una realidad  imaginaria que anula nuestras capacidades creativas.

Medios de comunicación, dirigentes, empresas, nos llevan a crear una imagen de inseguridad, miedo y desconfianza, que solucionan  creando muros que  separan a los buenos de los malos, a los trabajadores de quienes no quieren trabajar, a conseguir ascensos para ganar más dinero, a tenernos presos en un consumismo con el que nunca quedamos satisfechos ya que siempre nos falta algo. A crear muros en nuestras mentes que nos hagan sentir que existe culpa y que ésta es del otro.

No solo nos agobian con leyes  y decretos que no nos incluyen, sino que apuntan a anularnos y pensarnos sin futuro. Y a dejarnos sin la posibilidad de juntarnos ni madurar estrategias colectivas superadoras.

El desafío hoy es encontrar en qué coincidimos, en qué podemos complementarnos, en aprender de las diferencias. En  juntarnos, en poder ver la realidad, en darnos cuenta que podemos  repensar a donde queremos que vaya nuestro trabajo, a quien vamos a apoyar con nuestro salario.

Por suerte esta experiencia que vamos creando  juntos nos ayuda a poder repensarnos  todo el tiempo y crear nuevas formas para seguir adelante. En este camino nos vamos encontrando con quienes  eligen, al igual que nosotros, otra manera de consumir, quienes nos compran y comparten esta propuesta: que están creando alternativas de trabajo, como la fabricación de composteras con materiales reciclados; otros cultivando plantines y semillas, o elaborando  prendas en telar, artesanías, alimentos, servicios y mucho más. Pequeños granitos de arena que van creando otra lógica, otra realidad. Tendremos que encontrar la forma para difundirnos  y así poder hacer una red más fuerte, solidaria e inclusiva.

La mente siempre crea, busca alternativas, soluciones posibles y fluye hacia actos, no se contenta con lo impuesto, siempre está creando, y la creación es lo que nos permite disfrutar del presente sin proyectarnos hacia imágenes falsas, realidades  impuestas  por otros, que siempre buscan un beneficio personal a costa nuestra y del planeta.