Explotan, adulteran, contaminan, desocupan,
¿hace falta seguir apoyándolos?
No compres más a las grandes empresas,
sumate a una opción de consumo popular y solidario
Te estamos proponiendo una cosa
Queremos que te sumes a una propuesta de consumo responsable y solidario. Te estamos pidiendo solidaridad, no ayuda. Son cosas distintas.
A pesar de que no consumimos todo lo que necesitamos, consumimos cosas. Y tu consumo, sumado al de muchos más, es un recurso económico enorme.
Te estamos proponiendo que reemplaces tu consumo habitual por productos de la economía popular solidaria. Son productos que se definen fundamentalmente por no generar acumulación privada de excedentes, es decir, no tienen ganancias empresariales.
La ganancia empresarial es la principal causa de nuestra situación económica actual, por eso es que decimos que no te pedimos ayuda; te proponemos que te solidarices.
Al reemplazar un producto de mercado por otro de la economía popular solidaria estás haciendo que pasen varias cosas:
Estás pagando mucho más trabajo: no hay plata que se va fuera del país, ni al sistema financiero.
Estás generando trabajo e ingreso para varias familias.
Estás fortaleciendo espacios de participación social.
Te beneficiás de productos hechos pensando en el que consume, trasparentes acerca de sus ingredientes y costos y hechos con el compromiso de mejorar paulatinamente la calidad y el precio.
Conservas de alimentos, dulces (Mocase-Vía Campesina).
Tomates triturados y tomates enteros, de UST (Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra de Cuyo).
Vino tinto de UST (Unión de Trabajadores Rurales sin Tierra de Cuyo)
Artículos de limpieza (Burbuja Latina, Caballito, Buenos Aires).
Pastas al huevo laminadas (Pasta Sur cooperativa EFA Quilmes, Buenos Aires).
Yerba Titrayju (Cooperativa Río Paraná, Misiones)
Grisines y pan rallado de (Grisinópoli, Buenos Aires)
Artesanías en chocolates (La Tibieza).
Remeras (La Alameda, Buenos Aires).
Agendas, cuadernos artesanales, etc. (Del Espejo, Mendoza)
Revistas compañeras: Futuros y Devenir.